Bajo la batuta de Julián Olivares, ofrece una cocina de mercado excepcional que fusiona el recetario andaluz con técnicas modernas. Su bullicioso local en pleno centro cuenta con una barra excelente y una sala muy demandada. Tienen una carta de vinos de Jerez extensísima que acompaña a la perfección sus famosas croquetas y atún rojo.